domingo, 21 de septiembre de 2008

Cuando tu mano me trajo recuerdos de niño

El lunes de la semana que paso fue mi conformación y solo pude tener tres invitados y mi madrina, es decir mis padres y mi amada, al término nos fuimos a tomar un café, y mientras caminamos fui de la mano de mi padre.

El sentirlo me trajo recuerdos de mi abuelo por el parecido con su mano, llena de las arrugas que el tiempo va poniendo para hacernos recordar que el siempre pasa por mas que al veces no queramos. Entonces recordé las veces que camine de la mano de mi padre como la mía era tan pequeña cuando yo era niño y la suya tan fuerte y llena de vida.

Hoy mi mano es la llena de vida, la mano de mi padre es la llena de historias sin fin como la de mi abuelo, y el círculo se cierra, quizás mis hijos disfruten como yo de los recuerdos cuando paseaba de la mano de mi abuelo buscando que se yo, que magico sabor tienen los recuerdos.

7 comentarios:

Lu dijo...

Qué emocionante sensación!
La de veces que mi papá me llevó de la mano a todos lados, por todas las razones, la de veces que me sacó de varias también.

Ahora quizás ya no andamos de la mano como antes, pero cuando lo hacemos la sensación de volver a ser una niña y tener a mi papá a mi lado para protegerme de todo es sensacional.

Un abrazo

Lu
Mamá de DOS chancletas

Fiore dijo...

Mi amor,
la relación que tienes con tu papá es muy bonita él es un hombre que ha vivido mucho y tiene tanto por compartir. Es una delicia verlos juntos y ponerme a pensar que pasará cuando tengamos a nuestro hijo y conozca a su abuelo *-*

Bsos
teamo

digler dijo...

esos momentos nos demuestran que más allá del paso del tiempo, los sentimientos perduran intactos en el corazón y tienden a transformarse para ser compartidos nuevamente

Nelly dijo...

El bello recordar los momentos vividos de nuestra niñez.

Besos!!

Fiore dijo...

Mi papi, mi churro mi Ricky mi rey, tienes una tareita en mi blog

:P

bso bso bso bso!
TAM

Fr@nk M!Ch@ell dijo...

esas son las manos de las experiencias, las de mi padre son manos que se forjaron y educaron a si mismo...

Elmo Nofeo dijo...

Muy buen recuerdo y mejor conclusión.

Saludos.